viernes, 3 de noviembre de 2017

Entre Lenguaje Y Cuerpo Humano: La Metáfora



DESEMPOLVANDO EL IDIOMA



¿Qué representan los órganos y partes del cuerpo humano? No son sólo elementos básicos del organismo, con reconocimiento de funciones específicas. Son el motor que apoya la calidad de vida, y además, por si esto fuera poco, obtienen desde el lenguaje significados que con el paso del tiempo, prevalecen en el diario acontecer de las expresiones coloquiales de todos los seres humanos.

 Se utilizan en sentido metafórico popular. Dicho sentido metafórico consiste en expresar una situación por otra en la cual, la mente, consciente o no, entiende su relación. Para que se dé esta relación entre las situaciones, debe haber en ambas un rasgo de coincidencia que haga más efectiva su comprensión y cumpla con la función comunicativa del lenguaje. Lo anterior ocurre cuando el hemisferio cerebral derecho, es decir el de la creatividad, logra la conexión; de tal forma, que permite dar el significado para que el mensaje llegue al inconsciente y la metáfora entre sin mayor dificultad en el mencionado hemisferio derecho; en cambio, con el hemisferio izquierdo se entienden las palabras por sí solas. Este aspecto de índole creativo, trae como consecuencia que se desarrollen más ideas, y éstas lleguen sin ningún problema al receptor. Cuando se dice  por ejemplo “cara a cara” o bien “dar la cara”, el término “cara” se relaciona con identidad, capacidad de ser responsable para afrontar acontecimientos. En la expresión “en boca cerrada no entran moscas” o “me quedé boquiabierto”, la “boca” asociada siempre a la comunicación verbal, alimentación, es un filtro así como la garganta que permite que quede lo que uno no expresa; da forma a lo que sale del interior, es el último paso de la expresión verbal. Estas son frases que permiten entender que a veces es mejor permanecer callado o hablar poco y con prudencia, o también quedarse asombrado, pasmado. El corazón por su parte, juega uno de los roles centrales. Cuando se emplean expresiones con este vocablo generalmente implican ánimo, voluntad, espíritu: “con el corazón en la mano”, “ojos que no ven, corazón que no siente”, “corazón roto”; son sólo una pequeña muestra representativa de la inmensidad de metáforas donde con y desde el corazón se dice todo. Las frases célebres basadas en este órgano del cuerpo humano no se hacen esperar; como la de Charles Dickens, destacado escritor y novelista inglés, uno de los más conocidos de la literatura universal, expresó: “Hay cuerdas en el corazón del ser humano que sería mejor no hacerlas vibrar”; o en proverbios como el de la cultura Kogul: “En el interior del ser humano se ha talado el bosque de su sensibilidad y se ha secado el río de la esperanza, por esto es preciso reforestar su corazón”. Mario Benedetti, cuya extensa obra literaria abarcó los géneros narrativos, dramáticos y poéticos, autor de ensayos, pronunció: “El mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón”. O Albert Einstein, conocido principalmente por el desarrollo de la teoría de la relatividad y punto de partida de la física moderna, dijo: “Dios no creo el mal. El mal es el resultado de la ausencia de Dios en el corazón de los seres humanos”. Por otro lado la locución coloquial “ser la niña de mis ojos”, desde la biología elemental, toma como referente al ojo humano; la abertura del iris se compara con una niña. Esto se comprende mejor cuando al colocarse frente a un espejo y observar la pupila detenidamente, se dice que se ve reflejada una diminuta imagen humana. Cuando los antiguos veían dicha imagen en la pupila del otro, se veían así mismos, pequeños. En la Roma clásica, el término “puppa” se usaba para referirse a una muñeca, el latín lo dio en “pupus” para nombrar al niño y “pupa” a la niña. Sus diminutivos “pupillos y pupillas”, se empleaban para nombrar a los huérfanos menores de edad que quedaban bajo la custodia de un tutor. Se trata en realidad de una antigua metáfora, como todas las anteriormente mencionadas, que se continúan usando a diario y se conservan desde la cabeza hasta los pies.

María Eugenia Morales Carrera

IMAGEN: najubastian.files.wordpress.com

Publicado originalmente en Saber Sin Fin el 22 de abril de 2017