PALMIRA, 10 de septiembre de 2019 — Agencia de Noticias UN-
Los elementos que componen el diseño son un aro, un tubo superior e inferior, el graduador de altura entre tubos, y la pieza de unión entre el tubo y el aro. Una vez ensamblada toda la herramienta, tiene un peso menor a 2 kg.
El nuevo diseño, que responde a la falta de tecnología adecuada que requieren pequeños agricultores del municipio de Andes (Nariño), fue creado por Herman Gil Rosero Benavides, estudiante de Diseño Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, quien identificó algunos problemas en los mecanismos que actualmente se usan en el proceso de embolsado de plátano y banano.
Por ejemplo los elementos artesanales que los agricultores fabrican son sumamente complejos y no dan resultados significativos. Y aunque en el mercado existen diseños especializados estos son inasequibles para los pequeños agricultores por su elevado costo. Incluso muchos recurren al método tradicional de utilizar escaleras para embolsar el racimo con las manos.
Estos inconvenientes se traducen en una menor productividad, con índices de calidad inferior, aumentos en costos de producción, pérdidas del fruto por plagas y riesgo de la seguridad personal de los agricultores en pendientes (declive en un terreno), entre otras.
Por eso el estudiante Rosero desarrolló Bagtur, una herramienta que no difiere en las características tradicionales que se ofrecen en el mercado, y sí representa un dispositivo económico, producto de la evaluación en campo para un máximo desempeño.
Para el desarrollo del producto se utilizó la metodología Ulrich y Eppinger, que contempla el diseño de la forma del objeto, la manufactura que afecta la parte productiva y la mercadotecnia para su comercialización. En el primer aspecto, con la ayuda de un software paramétrico se realizaron modelos 3D y maquetas que fueron referentes claves para determinar los materiales de la herramienta. Este análisis definió que el aluminio sería el elemento más acorde por su peso liviano, su vida útil extensa y posterior reciclaje.
Consecutivamente, en la etapa productiva del sistema, los resultados de la investigación determinaron que el proceso de producción tiene un estimado de fabricación de una hora.
“El diseño industrial puede ser una herramienta que impulse a ser más competitivo al sector agropecuario en Colombia mediante un diagnóstico de las necesidades de nuestros campesinos”, explicó el estudiante.
Alta producción de plátano
Según cifras de 2017 del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, el país cerró ese año con 4.111.696 toneladas de plátano y 415.943 hectáreas cosechadas, mientras que el banano cosechó 86.133 hectáreas y colectó un total de 2.152.311 toneladas. En cuanto a exportación del banano, la Asociación de Bananeros de Colombia indicó que en 2018 llegaron al exterior 100,49 millones de cajas, lo que equivale a 859,2 millones de dólares.
Ante este panorama, el estudiante Rosero explica que los grandes productores del fruto dejan en desventaja al pequeño agricultor porque este no cuenta con tecnología sofisticada para el cuidado del cultivo. Las grandes industrias utilizan, por ejemplo, maquinaria vehicular para subir directamente a los racimos y embolsarlos manualmente. De allí la urgencia de brindar herramientas asequibles que les permitan competir en el mercado.
La población de estudio para el desarrollo del sistema objetual fueron los pequeños agricultores de Andes, donde en 2017 el plátano llegó a las 24.989 hectáreas sembradas en la región, con una producción de 111.899 toneladas. Por su parte, el banano alcanzó las 8.886 hectáreas sembradas y 22.187 toneladas en producción.
Embolsar el plátano y el banano confiere ciertas ventajas como evitar el polvo del ambiente y la abrasión por el roce de las hojas del árbol; reducir el agrietamiento de la fruta; prevenir quemaduras solares; cambiar el microambiente dentro de la bolsa que reduce el tiempo de cosecha; evitar el pisoteo de las aves y proteger de insectos si la bolsa está impregnada con insecticidas, entre otros.
El objetivo final es aumentar el peso del racimo y el diámetro de los dedos (frutos), además de mejorar la apariencia en cuanto a coloración y brillo (indicadores de calidad). Por eso muchos agricultores prefieren utilizar escaleras artesanales aunque pongan en riesgo su integridad, con tal de obtener los beneficios que trae consigo el embolsado de plátano y banano.
Fuente: agenciadenoticias.unal.edu.co