miércoles, 13 de febrero de 2019



Pues como se había predicho y se dejó ver en nuestra entidad, en lo que se refiere a Seguridad Pública en el orden estatal y municipal, están como ¡La yunta del tío Silao… Tan Buey el Pinto como el colorao¡


Y decimos esto, pues en menos de dos meses, en el caso de la Seguridad Pública Estatal, el saliente Fernando Rosales dio al traste con su supuesta experiencia en el tema, en menos de que se los cuento, se hizo odiar por toda la institución policial y la comunidad pues, en cuanto a resultados nada de nada.

Ahora toca la estafeta, a un policía poblano, que estamos seguros compondrá los destrozos que de lo que había llevado a cabo, este personaje resultado de un gran nepotismo en la fiscalía en la administración pasada al mando de Carranca Bourguet, salió de la nada y seguramente ahí regresara, eso si con grandes ganancias.

En cuanto al municipio, ni cómo ayudarles, mejor que Dios les bendiga y de nosotros no se olvide, pues con el otro espécimen del mismo apellido Rosales, la seguridad va de picada en nuestra entidad, a beneplácito y desinterés de la edil del municipio, que ahora, resulta que en lugar de ver por los problemas de nuestra ciudad, simple y sencillamente se va de viajecito al viejo continente, no importando lo que pase en esta ciudad.

En fin, que ahora y después del buen trabajo que se estaba haciendo con Morales Rodríguez, toca la oportunidad a Manuel Alonso García, de enderezar el barco que los famosos “Rosales” dejaron a punto del pique, tanto en el Estado como en el Municipio, en donde la aprendiz de todo y maestra de nada, la pequeña Lulú, se dedicó a destrozar los logros que en el municipio se habían tenido, con reconocimiento del orden local, y nacional.

Total, que, no obstante, eso, ahora una de las obligaciones de Manuel Alonso será la de corregirle la tarea a éste personaje de gris figura, de tal suerte que llega a tratar de salvar la nave José Tlachi, un experimentado elemento en la Seguridad Pública, sobre todo en nuestra entidad y que toma la estafeta que dejara el Doctor Humberto Rivera al ser llamada como subsecretario en el Estado.

Que les puedo decir, nuestra seguridad pende de unos pequeños alfileres, y estos ni siquiera están bien puestos, mismos que no se han caído, por que aún se tienen viejos y buenos policías en nuestra entidad, así como jóvenes y talentoso que quieren a nuestra Puebla querida y respetan a su comunidad, que no importando todos los destrozos que esta famosos dupla hicieran en esta amada tierra, seguramente sacarán la casta y una vez más como muchas otras, nuestra Policía, devolverá la tranquilidad a nuestro terruño.

Y por otro lado, le queda un poco de vergüenza a la advenediza que cobra sin merecerlo, después de dañar a nuestra entidad y de ser la culpable de tantas bajas por su manejo dudoso del modelo de control y confianza en nuestra entidad, y que además, tiene el cinismo de invitar a que regresen a ayudarle a aquellos a los que ella misma dio de baja, entonces, seguramente tendrá que renunciar y dedicarse a engañar personas en otro lugar que no sea el servicio público, mismo del que ha vivido, que tanto ha sacado y del que en su mayoría de tiempo ha abusado cual pez parásito pegado a un tiburón…

¿O no?

Juzgue Usted albertohidalgo@hotmail.com

Guillermo Alberto Hidalgo Vigueras.