jueves, 26 de octubre de 2017

Pedro Infante No Ha Muerto, Marcha Con Los Gays


  Masca la Iguana
                         “Las cositas” de Pedro Infante

Luis Fernando Paredes Porras*

                                                                                                                                                     

   Pedro Infante no ha muerto, anda en las marchas gay…




      Pedro Infante no ha muerto y dentro poco, será un ícono de las marchas gay en el país, pues a  decir del investigador  de la Universidad de California, Sergio de la Mora, el actor de los años 50 del cine mexicano jugó conscientemente  con la homosocialidad, homoerotismo, homosexualidad y travestismo en varias de las cintas clásicas.



      De la Mora es pionero en los estudios de la masculinidad mexicana a través de la cinematografía nacional y reflexiona en entrevista para el diario universal sobre el cómo las palabras joto, jota, jotería los latinos y chicanos las están resemantizando en su uso cotidiano, incluso para buscar el empoderamiento lo cual profundiza en su libro escrito en el 2006 “Cinemachismo: masculinidad y sexualidad en el cine mexicano”.


      Hablando del empoderamiento de la  comunidad Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual, Travesti e Intersexual por sus siglas LGBTTTI en México, la reciente marcha del orgullo gay en el DF que reunió a poco más de 16 mil integrantes  tuvo más alegría que la que le caracteriza y que de una forma u otra nutre la fortaleza que requieren para asumir la discriminación de que siguen siendo víctimas cotidianamente, al realizarse en el contexto de la resolución 43/2015 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que dejó en claro que es inconstitucional que cualquier código civil de cualquier Estado defina el matrimonio con fines de procreación y /o exclusivamente para una mujer con un hombre. Sin embargo la alegría  de los avances legales dura lo que la marcha duró, porque en la realidad, como señala Lol Kin Castañeda en su reflexión dominical, lejos estamos de la certeza de la igualdad en el interior del país, salvo contadas entidades.


      Las conquistas de la comunidad LGBTTTI a lo largo de las últimas cuatro décadas en México  comienzo a  informarme de ellas en la región de la Cuenca del Papaloapan a raíz de los primeros acercamientos que he tenido con colaboradores que me narran sus experiencias en torno a una época de placeres  simbolizado en las calles y salones que dieron vida “al Chamizal”. En una reciente grabación para mi programa de televisión “Préstame tu Recuerdo” estando en las ruinas de uno de los salones se sumó gustoso “Gabriela” quien en medio de su cruda me aseguró, “aquí fue un putero fino”. Luego les cuento una de padrotes.


Dice la iguana que ella nunca fue por los rumbos del Chamizal porque corría el riesgo de que se la comieran para abrir pista y que no cree nadita de lo que se ha dicho de Pedro Infante, porque ella lo ve caminar por el arroyo Moctezuma algunas noches tomado de la mano de la llorona gritando primero una luego el otro: ¡aayyy mis hiiijoooooosss!...¡tooooriitttooooooo! y que pues se ve muy macho, pero, me confía la escamosa, eso mismo podría decirse de algunos médicos de aquí del IMSS pero ya de noche y estando de guardia ella, la verdosa ha visto cada cosa que no metería las patas por Pedro Infante. La miro y pienso que sí conoció el Chamizal,  que feliz iría alquilándose de  testigo a la primera boda gay que se realice en la Cuenca  sólo para cantarme después, toda llena de anillos y cadenas de oro: ¡si te vienen a contar cositas malas de mi…!

Imagen: Jornada.unam.mx

Educador mexicano, productor de medios de comunicación para el desarrollo, dirige sabersinfin sureste