23 de enero del 2019
Estamos sumergidos
en un universo limitado,
pensando en el olvido,
asfixiándonos en el miedo.
Vivimos tan dispersos,
tan distantes, contribuyendo
a la oscuridad de las mentes,
a la soledad de los cuerpos.
La materia corporal alejada
y el alma radiante tan cerca,
que nos separa y nos une
de un corazón sublime.
Aspiramos a otra realidad
fuera de las ataduras
físicas y mentales para
evitar fundirnos en lo etéreo.
Anhelamos el ser amado,
y al mismo tiempo negamos
a estar juntos, en la unidad,
deseándola, ansiándola.
Y a través de la existencia
transitamos lo finito e infinito
para conocer el amor,
para reconocer nuestro ser.
Silvia Moreno CanoEs poetisa lírica y viajera incansable
